Ejercicio intenso, buen tratamiento para pacientes con hígado graso

El ejercicio físico intenso es un buen tratamiento para los pacientes con hígado graso, esteatosis hepática (FLD, en sus siglas en inglés), sin necesidad de reducción de peso, según han establecido los especialistas en el XXXIV Congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), celebrado en Málaga.

Laura Pérez Torres

El hígado graso es la acumulación de grasas en la célula hepática y en España hay una prevalencia del 26%, según los expertos. Existe otro tipo de hígado graso, que está dado por la ingesta de alcohol, al que se denomina esteatosis alcohólica, pero esta no es su única causa.

Esta patología está asociada a la obesidad, la hipertensión y el colesterol alto y va en aumento puesto que “se basa en el estigma que tiene nuestra sociedad occidental que combina dieta hipercalórica y una actividad sedentaria”, ha señalado Ángel Brea Hernando, especialista del servicio de Medicina Interna del Hospital San Pedro de Logroño en La Rioja.

Ángel Brea Hernando, especialista del servicio de Medicina Interna del Hospital San Pedro de Logroño.

Ángel Brea Hernando, especialista del servicio de Medicina Interna del Hospital San Pedro de Logroño.

Este estilo de vida condiciona que los pacientes van a tener; por un lado, resistencia a la insulina, sintetizan de nuevo lípidos dentro del hígado. Éstos ácidos grasos recién sintetizados van a producir un aumento de esa toxicidad y, a su vez, van a producir el tejido graso enfermo (que libera citoquinas, sustancias inflamatorias y ácidos grasos libres), ha concretado.

En el marco del congreso, los expertos también han señalado la esteatosis hepática como importante factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, y su posible desarrollo a patologías má avanzadas como fibrosis o cirrosis hepática en pacientes que no consumen alcohol o lo hacen en muy escasa cuantía. En opinión del internista de Logroño, existe una creencia errónea sobre que esta enfermedad es benigna, ya se ha demostrado que no lo es”.

En este sentido, el experto del Hospital San Pedro ha anunciado que “no todos los pacientes con ácido graso son obesos, ni todos tienen resistencia a la insulina puesto que se han descubierto varios polimorfismos que demuestran que puede haber un componente genético“.

La base fundamental del tratamiento de la esteatosis hepática es la reducción del peso y hacer ejercicio. “El ejercicio aumenta las transaminasas (ALT) por lo que mejora la esteatosis aunque no reduzca el peso”, ha subrayado el especialista quien ha hecho hincapié en que “se necesita que el ejercicio sea de una intensidad alta o un poco más que moderada; por lo menos hacer más de 200 minutos semanales de ejercicio o bicicleta durante 45 minutos tres días en semana”.

En cuanto a la reducción de peso, se necesita una disminución de entre el 4 y el 14% del volumen total para que se vea algo de efecto en el hígado graso. Disminuir en más de un 7% el peso total, aumenta las transaminasas y disminuye la inflamación y la fibrosis”, ha relatado Ángel Brea Hernando quien ha incidido en que “el reducir el peso, disminuye la resistencia a la insulina”. Eso sí, “siempre intentado conseguir un cambio en el estilo de vida del paciente”, ha indicado el experto.

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